¿Cómo garantizar la reapertura generalizada de las escuelas o instituciones de educación básica en América Latina? ¿Cómo es posible asegurar capacidades físicas, humanas y financieras necesarias para una continuidad académica de calidad y biosegura? Y principalmente, ¿cuál es el llamado a la industria de las tecnologías educativas y la comunidad de elearning para contribuir a la reapertura?

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Para empezar a encontrar orden a esta complejidad, hablamos con Cecilia Berlanga Alessio. Profesional en desarrollo internacional, política social, educativa y enfoques de género, Cecilia es Magister en Políticas y Desarrollo Social en la London School of Economics.

Como consultora, Cecilia ha participado en múltiples proyectos con el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que le ha permitido estar al tanto de la situación general de las escuelas en América. En entrevista exclusiva con LMSPulse, Cecilia ofrece contexto y perspectiva en relación a la investigación “Reabrir las escuelas en América Latina y el Caribe: Claves, desafíos y dilemas para planificar recordar las clases presenciales”, y destaca casos prometedores a la hora de abordar la reapertura. Apasionada por temas de equidad de género, ella también explica los cierres escolares afectan a las niñas de formas particulares, frecuentemente con mayor severidad.

En Contexto

Hola, Cecilia. Tal vez es una pregunta obvia pero, ¿Qué dio origen a ‘Reabrir las escuelas’?

Hola, es un gusto. La investigación fue iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo, la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO (OREALC). Desde hace un año, junto con el cierre generalizado de las escuelas, el BID empezó a adelantar investigaciones a manera de responder: ¿Qué tiene que pasar para que niñas y niños vuelvan a clase? Varios organismos internacionales han participado en este proceso de entendimiento y generación de recomendaciones.

Como resultado de este proceso, el documento analiza si los países de América Latina y el Caribe están listos para un regreso ordenado, escalonado y paulatino a las aulas. Tiene cuatro ejes temáticos:

  1. Infraestructura escolar: Empezando por el acceso al agua y saneamiento básico, que ahora debe considerar temas como distanciamiento físico entre personas, disponibilidad de espacios alternativos al salón de clases, equipamientos para el lavado de manos, entre otros.
  2. Recursos humanos: Todo lo que tiene que ver con docentes. Dado el nivel de riesgo, esto incluye la planificación de docentes adicionales y suplentes en caso de contagio. Otro tipo de condiciones tiene que ver con las capacidades docentes en relación a la enseñanza remota, y el apoyo psicosocial.
  3. Educación remota, conectividad y accesso a TICs: Sin duda algo fundamental, y que empieza desde la conexión eléctrica e internet en los hogares. Más adelante el tema es cómo potenciar el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.
  4. Financiamiento a la educación: Tiene que ver con cómo los países gestionan o aumentan el presupuesto nacional dedicado a la educación. Sin esto todo lo demás no es posible.

Es así como la investigación examina la situación de los países en estos ejes, y cómo ha evolucionado.

Crees que con la crisis, ¿los gobiernos se han visto dispuestos a invertir más en educación e infraestructura física y tecnológica?

La pandemia puso la atención en la importancia de las tecnologías en la educación. Creo que todos los gobiernos están muy conscientes de que se necesita invertir en infraestructura física y tecnológica. Y sí hemos visto como a pasos acelerados los países han empezado a invertir. También otros temas, como tener agua potable en las escuelas, siempre se han considerado importantes, pero finalmente están recibiendo atención.

Cuéntanos un poco sobre la situación antes y ahora después de las pandemia. ¿Cómo estaban las escuelas, y qué ha pasado con ellas hasta hoy?

Algo fundamental que hace el documento es dar un panorama general de cómo estaba la región en estos cuatro ejes. Te puedo dar datos muy generales: Por ejemplo, el 16% de las escuelas en América Latina y el Caribe no tiene acceso al agua potable. El número crece a 28% si sólo consideramos escuelas en zonas rurales.

También se evidencia la escasez de personal formado. Las políticas referentes a la formación, la disponibilidad, la asignación y mantenimiento de las plantas docentes son una debilidad reiterada de los sistemas educativos.

Luego tenemos el problema de equidad. En la región, el 92% de las escuelas primarias del quintil socioeconómico más alto tiene acceso a espacios pedagógicos, mientras que en el quintil más pobre solo está el 8%. El 46% de las niñas y niños entre 5 y 12 años no cuentan con conexión a internet en sus hogares. Y en el cuartil socioeconómico más pobre, solo entre el 10 y el 20% de los adolescentes cuenta con una computadora. Todo lo anterior de cuenta de que la situación era precaria desde antes de la crisis.

Hoy, más de un año después del cierre de las escuelas, creo que la región ha avanzado muchísimo en impulsar tecnologías e incrementar la conectividad de los estudiantes. Creo que ha habido progreso notable. Pero aún falta mucho por recorrer.

Los datos para conocer cómo está la situación quizás no los tenemos tan actualizados: En la pandemia se ha parado muchísimo la recolección de datos. En México, por ejemplo, el programa de evaluación de logros académicos tenía que haberse implementado este año, pero se ha pospuesto. Entonces creo que también ahí hay una brechas en la información sobre cómo van las cosas con más detalle, pero son cosas que sabremos más adelante.

Lo que pierden las niñas

Teniendo en cuenta las circunstancias y las relaciones de género en América Latina, ¿qué nos puedes decir sobre cómo la crisis afecta a las niñas de formas particulares?

El tema de género en relación a la pandemia y el cierre de las escuelas es súper importante. Las niñas se vieron muchísimo más afectadas que los niños por muchas razones. Primero, porque perdieron un lugar seguro que era la escuela, un lugar en donde podían convivir con otras personas, en muchos casos el único lugar en donde tenían acceso a alimentos nutritivos, entre otros beneficios.

En general, sabemos que cuando hay crisis los roles de género se acentúan mucho. Entonces al estar lejos de la escuela, por ejemplo, en sus casas las niñas son más propensas a a la violencia de género, a la explotación sexual, al matrimonio precoz y embarazos tempranos.

Cuando los países del Occidente de África afrontaron la crisis del ébola, se vio que muchas niñas nos regresaron a la escuela una vez controlada la crisis sanitaria. Entre las que desertaron de la escuela, los niveles de embarazo aumentaron significativamente. Económicamente, en una situación de crisis los ingresos de las familias se reducen, y al contar con menos recursos, las familias prefieren invertir en la educación de sus hijos antes que en la educación de sus hijas. Otra de las cosas en las que se han visto afectadas las niñas, es su asignación a tareas del hogar y de cuidado. Si un familiar está enfermo, lo cual fue un episodio recurrente, entonces es en ellas en quienes recae la responsabilidad de cuidar a sus familiares. Cuando las escuelas se empiecen a reabrir, es crítico estar al tanto de los niveles de deserción que podrían agudizarse en el caso de las niñas.

Casos prometedores

Cambiando un poco de tono, ¿Qué está funcionando? ¿Qué buenas ideas hay o qué casos prometedores, si no de éxito, se pueden destacar en lo que están haciendo otros países?

Claro, te puedo hablar sobre algunas prácticas exitosas. Primero, a nivel general, los países que han tenido buenos resultados hasta ahora son los que han dado prioridad a las comunidades vulnerables, es decir a las que no pueden participar en en clases remotas por falta de conexión. Entonces cuando se empieza a abrir la escuela se priorizan estos grupos.

Otra práctica exitosa ha sido el acceso gratuito internet que muchos países han implementado, por ejemplo con programas que no consumen datos y que pueden utilizarse dispositivos móviles. A propósito, un recurso muy utilizado es WhatsApp, que ha sido fundamental para mantener el contacto entre los profesores, las familias, los alumnos. Creo el mensaje aquí es que las soluciones deben saber ajustarse a cada contexto y aprovechar lo que hay disponible.

En cuanto a prevención de la deserción, una práctica exitosa ha sido también la entrega de becas e incentivos a estudiantes que están pasando de un nivel a otro, por ejemplo al finalizar la primaria, donde el abandono es mucho más probable.

Dado que muchas familias enfrentan dificultades económicas, la ampliación del acceso a escuelas públicas ha sido un factor importante para la continuidad de estudiantes que estaban en instituciones privadas pero cuyas familias ya no están en capacidad de costearlo.

Finalmente, una última política general es el acompañamiento a los docentes, que es básico.

En cuanto a casos concretos, creo que sin lugar a dudas el más ejemplar es el de Uruguay. El gobierno ha logrado mantener a la población estudiantil conectada y esto se debe a que ya tenían un programa antes de la pandemia, llamado Plan CEIBAL. CEIBAL, o Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea, empezó en 2007 con una política de inclusión digital. Gracias a esto se ha alcanzado el acceso universal de docentes y estudiantes de 4 a 15 años de todo el país, incluyendo dispositivos, plataformas y contenidos.

Gracias al plan CEIBAL, los estudiantes de Uruguay ya estaban muy familiarizados con con el uso de las TICs, al igual que los docentes. Antes de los cierres, era común que algunas clases tuvieran lugar mediante videoconferencia, con un docente que podría estar en otro país. Las familias también habían recibido acompañamiento, entonces todos estaban familiarizados con el uso de esta tecnología. Cuando se declara la pandemia, el Plan CEIBAL se profundiza y se ajusta fácilmente a un contexto en casa.

¿Qué tanto pueden otros países aprender del caso CEIBAL para garantizar esa continuidad y enfrentar este u otros desafíos que vengan más adelante?

Claro está que Uruguay es un país muy pequeño. Pero lo cierto es que su éxito se debe a la organización que permitió instaurar desde hace muchos años a la tecnología en la educación.

Pienso que definitivamente CEIBAL es un caso que se puede adaptar en otros países, no necesariamente a una escala nacional. Varios países de la región ya han implementado cosas similares, a nivel local, en estados o provincias. Gracias a la pandemia se ha empezado a escalar, y ojalá que escale todavía más.

¿Qué papel pueden jugar proveedores de tecnologías educativas y de servicios de elearning para ayudar a reabrir?

Considero que el papel que pueden jugar es mediante alianzas con el sector público. El sector privado ha avanzado muchísimo y ha provisto tecnología educativa. Para que estas innovaciones tecnológicas puedan llegar a todos, el sector público debe establecer criterios de universalidad y equidad, y finalmente cumplir su papel de llevar servicios a niñas y niños que los tienen como derecho.

Otra colaboración necesaria tiene que ver con la efectividad de los programas educativos, de una forma más objetiva y estandarizada. La colaboración entre entre las empresas de tecnología educativa y los gobiernos es fundamental para crear experiencias educativas de calidad.

¿Qué tipo de apoyo podrían necesitar la comunidad docente, en general así como específicamente desde nuestra industria?

Ese es todo un tema, y yo creo que fundamental. Los docentes son el centro de todo programa.

Sí creo que es fundamental el acompañamiento psicosocial. Al principio pues fue un poco caótica la situación, ahora estamos más adecuados, pero las condiciones docentes siguen siendo motivo de preocupación. Se ha visto un gran volumen abandono.

Considero que la carrera docente tiene un problema, y es que no es tan atractiva. Una de las responsabilidades de los gobiernos, especialmente en nuestra región, tiene relación con el prestigio de la carrera docente. Eso tiene que con muchas cosas: El apoyo que reciben, cómo se revalora el papel que los docentes tienen en la sociedad, cómo verlos como lo que son: Una pieza fundamental en la sociedad y en el reabrir.

En cuanto al papel de el sector privado y las tecnologías, algo que podría ser muy útil es hacer accesible toda la innovación tecnológica que se ha creado en los últimos años. Pero es importante que los docentes tengan acceso, reciban capacitación, y que sus opiniones sean tomadas en cuenta, porque no podemos dejarlos al margen.

Para terminar quisiera que nos contaras, ¿A qué le estás poniendo atención? ¿Qué temas crees que serán importantes en lo que queda del año e inicios de 2022?

Lo principal en lo que deberíamos enfocarnos todos es atender las brechas y desigualdades, y prevenir que se profundicen todavía más. Creo que es muy importante que todas las acciones y decisiones que se tomen sean siempre con criterios de equidad y presencia en las poblaciones más vulnerables.

Hay dos temas en los que deberíamos como de enfocarnos más. El primero es el financiamiento. La asignación de recursos determina la calidad de las inversiones. Una mala asignación de recursos significa muchas veces menos oportunidades para los más desfavorecidos.

Y el segundo son los sistemas de información para la gestión educativa, que es la base para tomar decisiones y la planeación. En América Latina se estima que el 42% de los países de la región todavía utiliza algún tipo de formato físico como formularios de papel manera total o parcial para levantar datos. La tecnología puede hacer más eficiente la recolección y el análisis de la información.

A manera global, creo que es súper importante que la educación sea parte de la estrategia de recuperación de los países. En en esta situación de emergencia en la que estamos, por obvias razones estamos atendiendo temas de corto plazo, y muy enfocado por ejemplo en el sector de salud. Pero yo sí creo que las consecuencias de largo plazo que vamos a ver en algunos años más graves son las que tienen que ver con la falta de educación y sus consecuencias en términos del capital humano que los países están en riesgo de perder. Es por esto que considero muy importante tomar acción desde ahora y atender estos problemas.

Puedes seguir los avances de la reapertura en América Latina en cima.iadb.org/es, donde además encontrarás indicadores de calidad, cobertura, financiamiento y mucho más.

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