SCORM y Moodle: Una Relación Larga Y Tormentosa

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SCORM And Moodle, A Dismal Relationship That May Last Forever | SCORM y Moodle: Una Relación Larga Y Tormentosa

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Repasar la historia de SCORM, cuyo origen respondió a la necesidad de estandarizar contenidos EdTech, revela una fábula con episodios inesperados. Nos puede dar a entender sus limitaciones actuales en Moodle. Y también nos podría dar una idea de su futuro, en donde la competencia por el formato dominante es cada vez más reñida.

Departamento de Defensa de los Estados Unidos, años noventa

En 1996, el Congreso Estadounidense concede a la Guardia Nacional recursos para el desarrollo de “prototipos de aulas de clase electrónicas y redes de aprendizaje“. Este proyecto despertaría de inmediato el interés de agencias hermanas, causando un primer pequeño auge de las EdTech al interior del departamento. Pronto el volumen de projectos basados en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones al servicio del aprendizaje, solamente en contextos de defensa y seguridad nacional, conllevaría a la creación de la ADL (Aprendizaje Distribuido Avanzado, en inglés), y supervisada por el Subsecretario de Defensa para Personal y Preparación.

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Don Johnson, primer director de la ADL. Fuente: LinkedIn

Con la tarea de unificar las estructuras de programas de educación electrónica al interior del Departamento, ADL toma ideas prestadas de AICC, especificación precursora de EdTech para la industria de la aviación.

SCORM, traducido como Modelo de Referencia para Objetos de Contenido Compartible, ve la luz del día en 2001. Poco tiempo después de su lanzamiento, la revisión SCORM 1.2 aparece, remediando fallas obvias de su antecesor, y convirtiéndose rápidamente en el estándar EdTech más exitoso en términos de adopción global hasta el día de hoy. El posterior lanzamiento de SCORM 2004, con un conjunto de actualizaciones y mayor funcionalidad, no evitó que la versión quinceañera fuera destronada.

Gracias a SCORM 1.2, los Sistemas de Gestión del Aprendizaje (LMS en inglés) alcanzaron un nivel de entendimiento acerca de lo que constituye una oferta electrónica de contenidos educativos, en términos de estructura, sustancia y presentación. Permitió que agencias federales, y posteriormente organizaciones en general, pudiesen comparar y compartir contenidos entre plataformas. Ofreció protección frente a prácticas monopolísticas, así como mejores medidas en contra de la pérdida de datos. Los servicios EdTech adquiridos dejaron de ser víctimas en caso de que un proveedor desapareciera o un sistema quedara obsoleto.

Desde un punto de vista técnico, la especificación SCORM está contenida en el “manifiesto”, un archivo XML utilizado para almacenar datos bajo un paradigma de “árbol y ramas”, que además permite incluir atributos opcionales y requeridos. Esto facilita la implementación de XML como “corrector de estilo”, de contenidos y sus estructuras. Quizás demasiado fácil. A lo largo de su existencia, incontables tecnologías afirmaban ser compatibles con SCORM, pero en realidad no podían garantizar su calidad o consistencia, así como un corrector ortográfico en un procesador de texto moderno no garantiza la solidez gramática de un escrito. Peor aún, tenemos los “SCORMificadores” que mágicamente transformaban cualquier contenido para hacerlo compatible con cualquier sistema SCORM. Es tristemente célebre el episodio de SATERN, plataforma LMS de la NASA, donde contenidos basados en animaciones Flash resultaron incompatibles con el nuevo sistema a pesar de las promesas de Adobe, propietaria de la tecnología, de que las animaciones eran compatibles con SCORM en todos los navegadores. Esto causaría estragos en un programa diseñado para 18,000 empleados de la agencia espacial. Sumado a otros casos de fracaso en la interoperabilidad de contenidos empezaron a perjudicar la imagen y la noble causa que SCORM perseguía.

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Entrenamiento del programa “No Fear” de la NASA, obligatorio para todos sus empleados. En el sistema SATERN presentaba dificultades a la hora de registrar el progreso del estudiante. Fuente: MetaMedia Training International

SCORM en Moodle

Poco tiempo después de su creación, Moodle ya ofrecía la habilidad de importar paquetes SCORM. Lo único que necesitaba era el manifiesto XML y sus archivos ordenados en consecuencia, todo ello dentro de un archivo ZIP.

Por un tiempo, la comunidad Moodle recibió a SCORM con entusiasmo, incrementando constantemente funcionalidades. Después de todo, tenía sentido, Moodle siendo el paradigma de la tecnología abierta y modular, y SCORM el equivalente al Esperanto de las EdTech. Entre Moodle 1.9 y 2.8, cada nueva edición de Moodle corregía y mejoraba la funcionalidad SCORM. El desarrollador de la casa matriz de Moodle Dan Marsden merece ser recordado por liderar un grupo de voluntarios y registrar su crecimiento y avances en su bitácora personal (en inglés). Incluye constantes alusiones a un futuro optimista que no se materializó.

En el resto del mundo, SCORM perdía tracción en vez de ganarla, dinámica percibida poco después de SCORM 2004. Lo extraño del caso era que el espacio perdido por SCORM no era apropiado por nadie más. Sugería que posiblemente la industria no tenía necesidad de una especificación para EdTech, por lo menos no afuera del Departamento de Defensa. Se especula que, desde un punto de vista empresarial, los perjuicios de SCORM excedían sus beneficios. ¿Qué ganaría un LMS comercial al facilitar la portabilidad de contenidos fuera de su entorno? Inclusive Moodle, que hasta la fecha no ofrece herramientas de creación SCORM, solo funciones de importación. Así como el esperanto, la revolución hacia un plano de entendimiento universal se quedó en ilusión.

Entre tanto, la web 2.0 avanzaba, llevando estándares y capacidades de integración de contenidos a otros niveles. En Moodle, la Interoperabilidad de Herramientas de Aprendizaje (LTI en inglés) empezó a ganar tracción y aún lo hace hoy, mientras SCORM permanece discretamente.

Para algunos, esto no es necesariamente una derrota. Como en el esperanto, quizás el problema radica en la expectativas útopicas que se llegaron a depositar en el lenguaje. En cualquier caso, al día de hoy la cantidad de Complementos y materiales compatibles con SCORM , en los directorios y repositorios OER oficiales de Moodle, se pueden contar con los dedos de las manos.

Hoy en día, cientos de solicitudes de arreglo o mejora de funcionalidad SCORM existen en Moodle Tracker, el sistema de seguimiento al desarrollo del LMS. Algunos llevan sin resolverse desde 2014. Algunos probablemente nunca podrían haberse resuelto, por deberse al uso y abuso de los SCORMificadores. Otros simplemente no tienen quién los atienda. Aún así, Marsden aparece de vez en cuando en los Foros de Moodle ofreciendo atención personalizada.

¿Qué hizo mal SCORM?

En retrospectiva, una de las principales fallas de SCORM es su énfasis en la oferta, sin considerar la demanda. Los instructores pueden crear o adoptar contenido especificado, pero a la hora de evaluar el desempeño, SCORM no tenía forma de garantizar que éste fuese comparable entre estudiantes.

En 2013, ADL lanzó un nuevo estándar. Llamado “API de Experiencia” o xAPI, estaría llamado a remplazar a SCORM. Ese mismo año, Marsden anunció que dejaría de trabajar en favor de funcionalidades SCORM en Moodle.

Uno de los cambios más importantes de xAPI es el uso de JSON en vez de XML como lenguaje de base. Esto le concede un atributo elemental: interoperabilidad. A diferencia de XMLJSON no requiere un sistema que interprete y extraiga información a partir de una estructura. JSON es arquitectura y datos a la vez. Lenguajes de programación como JavaScript y Python pueden leer archivos JSON directamente, sin necesidad de aplicaciones intérprete.

Pero mientras xAPI sí ofrece atención a la demanda, y es capaz de ofrecer seguimiento y medidas de desempeño, presenta graves vacíos en herramientas de desarrollo de perfiles personalizados. Una queja común con xAPI es la “masiva cantidad de atención y detalle” que requiere la construcción de un perfil de aprendizaje.

SCORM será imperfecto y poco sofisticado, pero xAPI está grados de magnitud lejos de alcanzar su estatus de estándar. Por otro lado, aseveraciones de cómo xAPI garantiza que contenidos especificados sean “a prueba de futuro” suenan muy familiares a los que se hicieran sobre SCORM mismo durante su auge. ADL sigue avanzando la especificación xAPI, con su última actualización lanzada el pasado octubre.

Mientras que la “inminente descoronación” de SCORM se lleva prediciendo desde hace años, la búsqueda del remplazo ideal persiste. Junto a xAPI, tenemos CMI-5, un “perfilador” que busca facilitar algunas de las tareas de xAPI mencionadas. Al estar basado en xAPI, un sistema que adopte CMI-5 sería compatible con ambos. ADL está a cargo de los los tres, y pareciera privilegiar a xAPI.

Para Moodle, Rustici, empresa privada e independiente de ADL, ofrece un servicio de “SCORM en la nube”, que requiere una suscripción paga.